- Actualmente el Consorcio de Aguas Urbide no dispone de recursos, ni personal y el resto de pequeños consorcios de los pueblos asumen riesgos muy elevados y se dificulta la gestión
- Esta ‘Amvisa para Álava’ favorece el cumplimiento de las normativas europeas sanitarias, sin ella es complicado e insostenible
- Amvisa tiene capacidad y estructura suficiente para dar servicio a la capital y la zona rural y debe trabajar junto a Diputación
- Ana Salazar, secretaria general del PP de Álava: “El agua es un bien de todos y debemos protegerla. Hay núcleos rurales con siete vecinos y un depósito de agua que cuesta quince mil euros y su correspondiente mantenimiento, es inviable. Hay que aportar soluciones”
- Alfredo Iturricha, concejal del PP en el Ayuntamiento de Vitoria: “Vitoria, como capital y municipio más poblado de Álava, tiene más medios que el resto. Por eso debe estar dispuesta a participar en esa cohesión territorial, para ayudar a quienes tienen más dificultades en la gestión de aguas”
- En las Juntas Generales de Álava se ha registrado una moción y en el Ayuntamiento se registrará esta semana
24 de junio de 2026.- El Partido Popular ha propuesto crear una ‘Amvisa para Álava’ que coordine Vitoria y la zona rural para mejorar la gestión y eficiencia del agua y reduzca costes. La secretaria general del PP de Álava, Ana Salazar, junto al concejal del PP en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, Alfredo Iturricha, han presentado hoy la iniciativa con la que se pretende “ir hacia un modelo de gestión de agua que sea más integrado, para que todos los vecinos de Álava accedan a un servicio que tenga la misma calidad”.
Salazar ha insistido en que “el agua es un bien de todos y debemos protegerla, dejando a un lado los intereses políticos y abriendo un debate serio, técnico y con visión de futuro”. En este sentido, la número dos del PP alavés ha pedido que “la Diputación Foral de Álava, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz tienen que avanzar hacia un único ente gestor del agua para todo Álava”. Para Salazar, “no hablamos de fusionar por fusionar; hablamos de una estructura única que permita ahorrar costes, eliminar duplicidades, planificar mejor las inversiones y ofrecer el mismo nivel de servicio a todos los alaveses, vivan donde vivan».
Y es que Salazar ha recordado que la creación de Urbide se presentó como “la gran solución para modernizar la gestión del agua en Álava”. Sin embargo, varios años después, la realidad es que “seguimos teniendo un modelo incompleto, fragmentado y con competencias repartidas entre distintos operadores”, ha apuntado. “Se ha construido un nuevo consorcio, pero no un verdadero modelo único de gestión del agua para el conjunto del territorio”, ha denunciado. Actualmente el Consorcio de Aguas Urbide no dispone de recursos, ni personal y el resto de pequeños consorcios de los pueblos asumen riesgos muy elevados y se dificulta la gestión. Por ello, esta ‘Amvisa para Álava’ favorece el cumplimiento de las normativas europeas sanitarias, “sin ella es complicado e insostenible. Amvisa tiene capacidad y estructura suficiente para dar servicio a la capital y la zona rural y debe trabajar junto a Diputación”, ha insistido.
Ana Salazar ha indicado que ya se ha registrado una moción en las Juntas Generales de Álava donde se solicita la creación, en tres meses, de una mesa de trabajo conjunta integrada por la Diputación Foral de Álava, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y los consorcios operantes en el territorio histórico sobre el suministro de agua en el Territorio Histórico de Álava. Tendrá como único objeto estudiar la viabilidad técnica, jurídica y económica de coordinar a los diferentes suministradores de agua para lograr la unificación de los servicios, armonizando las ordenanzas reguladoras y fiscales para que sean homogéneas en toda Álava. Respectivamente, el concejal del PP Alfredo Iturricha en el Consistorio ha anunciado que esta semana se registrará en el ámbito municipal.
“Cada vez hay unas normativas ambientales más exigentes que afectan a todo lo que tiene que ver con la gestión del agua y el saneamiento. Hablar de una buena gestión del saneamiento de aguas es hablar de salud pública. Por lo tanto, hay que tener altura de miras”, ha manifestado Iturricha.
En la actualidad, la coexistencia de diferentes operadores, normativas locales y las Estaciones de Depuración de Aguas Residuales (EDAR) gestionadas por distintas entidades genera una fragmentación que dificulta la eficiencia global del sistema. “Lo que ocurre en Álava es que hay muchos operadores para poblaciones muy pequeñas, a diferencia del modelo que tiene Vitoria (Amvisa), que es un modelo más avanzado, también por el número de población a la que se atiende”, ha explicado. Ha añadido, asimismo, que “Vitoria, como capital y municipio más poblado de Álava, tiene más medios que el resto. Por eso debe estar dispuesta a participar en esa cohesión territorial, para ayudar a quienes tienen más dificultades en la gestión de aguas”.
Y, además, desde el PP han considerado necesario que se profesionalice y digitalice la gestión del agua. Salazar ha detallado que, por ejemplo, “para la cloración hay pueblos en los que el propio vecino se encarga echando una pastilla y no podemos continuar así”. En cuanto al ámbito económico, “hay núcleos rurales con siete vecinos y un depósito de agua que cuesta quince mil euros y su correspondiente mantenimiento, es inviable. Hay que aportar soluciones”, ha apuntado. La optimización de recursos públicos y de infraestructuras permitirá abaratar costes de explotación, un ahorro que se trasladará directamente al bolsillo de los contribuyentes.
La secretaria general del PP de Álava ha subrayado que «la Diputación ha impulsado Urbide, pero ha dejado a medio hacer el trabajo. Hoy conviven Urbide, Amvisa y otros sistemas de gestión que operan de manera paralela, con estructuras diferenciadas, distintas formas de gestión y una planificación que sigue sin abordarse desde una visión global. Si el agua es un recurso estratégico, también debe tener una estrategia única”. “No podemos seguir gestionando un servicio esencial con un mapa institucional pensado para el pasado y haciendo que los ayuntamientos de la zona rural y las juntas administrativas asuman riesgos tan altos que repercuten en la población”, ha zanjado.





