El PNV está intentando aprovecharse casi en su totalidad del trabajo de conclusiones elaborado por todos los grupos políticos en la ponencia de la norma foral de las Juntas Generales de Álava y ha sacado su propia norma foral
Para el PP los concejos tienen que ser independientes dentro de sus competencias, mientras que la Diputación (PNV-PSOE) pretenden controlar todas las actuaciones de los concejos
Ana Salazar, secretaria general del PP de Álava: “Esto ha sido una demagogia, la pena es que los que van a salir pagando el pato son los concejos, de verdad señores del PNV, del PSOE y de Bildu creo que están a tiempo de corregir este error, por favor trabajemos en unanimidad y no por el ego y por el aprovechamiento político”
16 de julio de 2025.- El Partido Popular ha demostrado hoy que el PNV se ha apropiado de la Norma Foral de Concejos consensuada por todos los grupos políticos. Así lo ha hecho la secretaria general del PP de Álava, Ana Salazar, en el pleno celebrado hoy en las Juntas Generales de Álava.
Salazar no ha dudado en indicar que “el PNV está intentando aprovecharse casi en su totalidad del trabajo de conclusiones elaborado por todos los grupos políticos en la ponencia de la norma foral de las Juntas Generales de Álava y ha sacado su propia norma foral”. Pero, además, el gobierno foral ha querido incluircuestiones que lo único que hacen es “ejercer más control a los concejos”. Para el Partido Popular losconcejos tienen que ser independientes dentro de sus competencias, mientras que la Diputación (PNV-PSOE) pretenden controlar todas las actuaciones de los concejos.
La número dos del PP alavés ha remarcado que “si la Norma Foral de Concejos se hubiera hecho como sehizo en el año 1995, con una propuesta de todos los grupos, para este mes de noviembre, para las elecciones a concejo, tendrían su nueva norma, ahora no y lo saben”. Salazar ha señalado directamente a Bildu, que se ha abstenido en la votación, que “esto es a cambio de algo”.
Salazar ha lamentado que “de algo bueno que era la actualización de la norma foral que afecta a todos los pueblos alaveses, de algo consensuado, de un trabajo de todos los grupos, lo han estropeadoabsolutamente todo y lo han politizado todo”, en alusión al PNV, PSOE y Bildu. Además, ha sostenido que “no se han leído ni siquiera el criterio, no se han
leído ni siquiera su anteproyecto de la norma foral, hay dejadez y desconocimiento. Tiene errores jurídicos y eso nos parece grave. Han hecho un corta y pega mal hecho”.
Asimismo, les ha subrayado que “ustedes saben la realidad de los concejos, no tienen capacidad, ayudémosles, se nos llenó la boca en la ponencia y ahora no lo plasmamos, no lo entiendo” y ha plasmado su “incomprensión” porque “no han escuchado, nosotros hemos escuchado a los concejos y a ustedes les hemos escuchado y hemos pedido en todo momento que sea consensuada, y ustedes lo saben”.La secretaria general del PP de Álava ha querido dejar claro que “esto ha sido una demagogia, la pena es que los que van a salir pagando el pato son los concejos, de verdad señores del PNV, del PSOE y de Bildu creo que están a tiempo de corregir este error, por favor trabajemos en unanimidad y no por el ego y por el aprovechamiento político”
La pretensión del PP es que entre en vigor en las próximas elecciones de concejo, que se celebrarán en noviembre de este año
Entre las mejoras planteadas destacan la simplificación del trámite del padrón concejil para que realmente un vecino, empadronado mínimo dos años, tenga beneficio de aprovechamiento de terrenos y suertes; se mejora la figura del morador (aquellas personas que no están empadronadas en el pueblo, pero poseen una vivienda) con voz, pero sin voto; y, entre otras, se mejora la asistencia, gastos y permisos laborales de los responsables de los concejos
La propuesta se presentará mañana en la ponencia de las Juntas Generales de Álava, de cuya presidencia y coordinación se ha encargado el Partido Popular, junto a una cronología y dossier de conclusiones de aportaciones de otros grupos políticos
Ana Salazar, secretaria general del PP de Álava: “Se trata de mejorar el trabajo y la labor de las personas que están en los concejos, que son voluntarias y se preocupan de sus vecinos, de sus problemas diarios”
13 de marzo de 2025.- El Partido Popular ha propuesto una serie de mejoras en el funcionamiento de los concejos dentro la nueva Norma Foral para la zona rural alavesa. El PP, encargado de presidir y coordinar la ponencia dentro de las Juntas Generales de Álava, presentará mañana las conclusiones. Para Ana Salazar, secretaria general del PP de Álava, el objetivo de esta ponencia ha sido “mejorar el trabajo y la labor de las personas que están en los concejos, que son voluntarias y se preocupan de sus vecinos, de sus problemas diarios”.
Salazar ha recordado que los concejos son “una de las entidades más antiguas y de las más democráticas, donde se vota a la persona y todos los vecinos participan activamente”. La norma foral que los rige data del año 1995, por lo que “se veía una gran necesidad de actualizarla”. “Se mantiene la esencia de la norma foral, pero actualizándola y dando más herramientas para facilitar el trabajo”, ha explicado la secretaria general del PP de Álava, quien ha añadido que, “además, se refunden dos normas forales, la Norma Foral de Concejos y la Norma Foral de Elecciones a presidente de concejos, creándose una única norma foral, la nueva Norma Foral de Concejos”.
En todo este proceso, que arrancó en septiembre de 2023, para Salazar ha sido clave la escucha. “Se han desarrollado 17 sesiones en las Juntas Generales de Álava, en las que han participado 15 comparecientes entre concejos, ayuntamientos, cuadrillas y Asociaciones de Desarrollo Rural ADR y se ha complementado con reuniones presenciales, telefónicas y encuestas telemáticas recibidas por los concejos”, ha detallado. El Partido Popular recogió las problemáticas diarias en los pueblos, las aportaciones y se plasmó qué modificaciones eran las necesarias. “Cualquier persona de concejo ha podido estar en contacto con nosotros”, ha incidido la número dos del PP alavés.
Desde ese punto es donde parte la propuesta del PP a la nueva Norma Foral de Concejos, que se presentará mañana, junto a una cronología y un dossier de conclusiones de aportaciones de otros grupos políticos.
La pretensión del Partido Popular es que la nueva norma foral entre en vigor en las próximas elecciones de concejo, que se celebrarán en noviembre de este año. Hasta que llegue ese momento, a partir de mañana, le siguen los siguientes pasos. Esas conclusiones y ese cronograma se trasladarán a la comisión de Equilibrio Territorial de la cámara foral para que se apruebe. Después, los grupos políticos de la cámara foral, bien individual o conjuntamente, realizarán una propuesta de norma foral que iría a pleno, abriéndose plazo de alegaciones y enmiendas. Por el momento, ha recalcado Salazar, “mañana se aprobarán las conclusiones finales de la norma foral que es un gran paso”.
A continuación, se enumeran las principales incorporaciones de la propuesta planteada por el Partido Popular a la nueva Norma Foral de Concejos, entre otras:
Se mantiene la figura del morador (aquellas personas que no están empadronadas en el pueblo, pero poseen una vivienda). Se propone mantener la figura con voz, pero sin voto porque hasta el momento no tenían ni voz ni voto.
Se mejora la asistencia, gastos y permisos laborales. Hasta ahora los responsables de los concejos (presidente, vocales y fiel de fechos) no podían recibir ni dietas, ni siquiera un permiso laboral, “lo que implicaba que perdieran dinero y que cada vez menos gente quisiera formar parte de un concejo, en sí, no era accesible a todo el mundo. Ahora incluimos que esos cargos puedan cobrar asistencias y tener permisos laborales como los concejales de los ayuntamientos u otros cargos”, ha explicado Salazar.
Se agilizan trámites de obras menores, gestiones, con cuantías menores a 3.000 euros para solucionar los problemas del pueblo con mayor celeridad. Se permitirá que el presidente y el fiel de hechos puedan firmar estos trámites sin necesidad de convocar un concejo. Eso sí, la aprobación de la obra que se vaya a realizar, por ejemplo, se tiene que aprobar por concejo.
Se solicita a la Diputación que facilite el traspaso de la información de los concejos a la versión telemática que requiere la institución foral. Se otorga a su vez mayor transparencia al concejo y a los vecinos.
Se facilitan los trámites con la creación de una sección específica en el registro general de la Diputación dirigida a los concejos, exclusivamente para ellos para gestiones y notificaciones.
Se dificulta la disolución de los concejos. Se deben tener motivos justificados como que no haya habitantes suficientes o no dispongan de recursos económicos adecuados para mantenerlo.
Se puede votar a cualquier vecino en las elecciones a concejo, aunque exista una lista cerrada.Hasta ahora si un concejo presenta una lista de personas a las elecciones, se cierra y sólo se puede votar a esas personas. Queremos una mayor democracia.
Se incorpora un lenguaje inclusivo en toda la nueva norma foral.
Los populares alaveses apuestan por una norma foral pionera que sitúe a Álava a la cabeza de las administraciones más comprometidas y exigentes en materia medioambiental.
Borja Monje, portavoz del PP de Medio Ambiente en la Juntas Generales de Álava: “Tenemos que recuperar nuestra marca verde que el PNV está echando a perder como ha demostrado hoy”.
La norma foral “supone no depender de una voluntad de gobierno, sino de una ley que regula el cambio climático en Álava”.
“No se trataba solo de elevar las exigencias con esta norma foral, sino de aprovechar todas las oportunidades” porque esta ley buscaba “generar capacidad para invertir y empleo”.
26 mayo 2021.-El Gobierno de la Diputación Foral de Álava, compuesto por el PNV y el PSOE, ha rechazado esta mañana en el Pleno de las Juntas Generales de Álava la primera norma foral vasca sobre el cambio climático que el PP registró en la cámara foral.
Como apuntó en el momento de su registro el presidente del PP de Álava, Iñaki Oyarzabal, la proposición de ‘Norma Foral de Cambio Climático, Transición Energética y Economía neutra en carbono’ convertiría a Álava en el primer Territorio Histórico del País Vasco con una Norma Foral con esta temática, situándola a la cabeza de las administraciones más comprometidas y exigentes en materia medioambiental. Pero el PNV y el PSOE lo han descartado.
Durante el Pleno celebrado hoy, el portavoz del PP de Medio Ambiente en la cámara foral, Borja Monje, ha insistido en que “tenemos que recuperar nuestra marca verde que el PNV está echando a perder como se ha comprobado hoy con el rechazo a esta norma foral pionera”.
Y es que, como ha recordado Monje, esta Norma Foral suponía un marco normativo que “no depende de una voluntad de gobierno, sino que gracias a esta ley existiría una norma foral que regule el cambio climático en Álava, con independencia de quién gobierne”. Porque, en opinión de los populares alaveses, Urban Klima 2050 y Klima Araba 2050 son “planes de un gobierno, no son una norma foral que regula, obliga y compromete”.
La proposición de ‘Norma Foral de Cambio Climático, Transición Energética y Economía neutra en carbono’ registrada por el PP recogía la bonificación con incentivos fiscales para inversiones que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero, neutralidad en carbono y adaptación al cambio climático; la obligación de que los vehículos forales sean de energías alternativas; la realización de informes periódicos de cambio energético porque “en la actualidad no hay parámetros de medida,ni control y necesitamos una norma que sea homogénea”, ha apuntado Borja Monje.
Además, la que iba a convertirse en la primera norma foral vasca sobre el cambio climático perseguía que la Diputación Foral de Álava y todo el sector públicodestinara un porcentaje significativo de su presupuesto anual a actuaciones con impacto positivo para conseguir la adaptación al cambio climático y la consecución de una actividad neutra en carbono que, en cualquier caso, debería ser como mínimo el 15%.
En este sentido, ha Monje puntualizado que, a través de esta norma foral, Diputación exigiría a los municipios y entes locales que las emisiones de gases de efecto invernadero de los sectores no incluidos en el mercado de emisiones no superen en estos momentos el 30% y el 40% de aquí a 2030, respecto a los parámetros registrados en el año 2005; que el consumo de energía se reduzca en un 20% de aquí a 2025; y el consumo de energía renovable sobre el consumo final sea del 40% para el año 2050. Además, se proponía que el porcentaje de licitaciones que incorporen criterios de huella de carbono en el sector público de Álava debería corresponder, al menos, al 45% de aquí al año 2022; y el 100% de aquí al año 2023.
Para el portavoz del PP de Medio Ambiente en las Juntas Generales de Álava “no se trataba solo de elevar las exigencias con esta norma foral, sino de aprovechar todas las oportunidades” porque esta ley buscaba “generar capacidad para invertir y empleo”.
Recoge la bonificación con incentivos fiscales para inversiones que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero, neutralidad en carbono y adaptación al cambio climático; la obligación de que los vehículos forales sean de energías alternativas; la realización de informes periódicos de cambio energético porque “en la actualidad no hay parámetros de medida, ni control y necesitamos una norma que sea homogénea”.
Persigue que la Diputación Foral de Álava y todo el sector público destine un porcentaje significativo de su presupuesto anual a actuaciones con impacto positivo para conseguir la adaptación al cambio climático y la consecución de una actividad neutra en carbono que, en cualquier caso, deberá ser como mínimo el 15%.
Iñaki Oyarzabal, presidente del PP de Álava: “Una norma foral pionera que nace con el objetivo de situar a Álava a la cabeza de las administraciones más comprometidas y más exigentes en materia medioambiental. Recuperar nuestra marca verde que el PNV está echando a perder”.
“Supone no depender de una voluntad de gobierno, sino de una ley que regula el cambio climático en Álava”.
Trata de generar capacidad para invertir y empleo.
15 abril 2021.- El PP de Álava registrará mañana en las Juntas Generales de Álava la primera norma foral vasca sobre el cambio climático. En concreto, se trata de la proposición de ‘Norma Foral de Cambio Climático, Transición Energética y Economía neutra en carbono’ que, como ha señalado el presidente del PP de Álava, Iñaki Oyarzabal, “es una norma foral pionera que nace con el objetivo de situar a Álava a la cabeza de las administraciones más comprometidas y más exigentes en materia medioambiental. Recuperar nuestra marca verde que el PNV está echando a perder”.
Álava se convertiría así en el primer Territorio Histórico del País Vasco con una Norma Foral con esta temática, ya que en la actualidad ni la Diputación de Vizcaya ni la de Guipúzcoa poseen una normativa de estas características. Para Oyarzabal esta Norma Foral supone un marco normativo que “no depende de una voluntad de gobierno, sino que gracias a esta ley existiría una norma foral que regule el cambio climático en Álava, con independencia de quién gobierne”. En este sentido, se ha referido a Urban Klima 2050 y Klima Araba 2050 como “planes de un gobierno”, ya que “no son una norma foral que regula, obliga y compromete”. El dirigente de los populares alaveses ha insistido en que “no se trata solo de elevar las exigencias con esta norma foral, sino de aprovechar todas las oportunidades”.
“Una norma foral pionera que nace con el objetivo de situar a Álava a la cabeza de las administraciones más comprometidas y más exigentes en materia medioambiental.» Iñaki Oyarzabal, presidente del PP de Álava.
La norma foral recoge la bonificación con incentivos fiscales para inversiones que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero, neutralidad en carbono y adaptación al cambio climático; la obligación de que los vehículos forales sean de energías alternativas; la realización de informes periódicos de cambio energético porque “en la actualidad no hay parámetros de medida, ni control y necesitamos una norma que sea homogénea”, ha explicado Oyarzabal.
Asimismo, con la norma foral se persigue que la Diputación Foral de Álava y todo el sector público destine un porcentaje significativo de su presupuesto anual a actuaciones con impacto positivo para conseguir la adaptación al cambio climático y la consecución de una actividad neutra en carbono que, en cualquier caso, deberá ser como mínimo el 15%. En este sentido, ha desgranado que, a través de esta norma foral, Diputación exigirá a los municipios y entes locales que las emisiones de gases de efecto invernadero de los sectores no incluidos en el mercado de emisiones no superen en estos momentos el 30% y el 40% de aquí a 2030, respecto a los parámetros registrados en el año 2005; que el consumo de energía se reduzca en un 20% de aquí a 2025; y el consumo de energía renovable sobre el consumo final sea del 40% para el año 2050. Además, se propone que el porcentaje de licitaciones que incorporen criterios de huella de carbono en el sector público de Álava deberá corresponder, al menos, al 45% de aquí al año 2022; y el 100% de aquí al año 2023.
Sin duda se trata de generar capacidad para invertir y empleo porque, como ha explicado el presidente del PP de Álava, “en esa adaptación, en el desarrollo de las necesidades técnicas, es donde reside la nueva economía”. Por ello, es necesario “adoptar las medidas que incentiven y aceleren el desarrollo de una economía neutra en carbono y resiliente al cambio climático de forma competitiva e innovadora que, en todo caso, garantice el suministro energético necesario asequible”.
NOVEDADES QUE RECOGE LA NORMA FORAL
Como se ha apuntado, la norma foral incluye entre sus novedades informes periódicos de cambio energético. La Diputación Foral de Álava deberá evaluar de forma sistemática y periódica el impacto climático de sus políticas. La aplicación de este criterio de evaluación implicará tener en cuenta los ámbitos de agricultura, ganadería, agua, biodiversidad, espacios naturales protegidos, bosques, gestión de especies y espacios naturales, residuos, transportes, urbanismo, promoción económica y finanzas. Y es que Oyarzabal ha apuntado que “ahora no hay control y necesitamos una norma homogénea”.
El presidente del PP alavés ha insistido en que el cambio climático es “un gran desafío medioambiental con consecuencias socioeconómicas” y se ha apoyado en la Comunidad científica internacional, que ha constatado de forma consensuada que el actual modelo de producción y consumo está generando una alteración climática global que provoca a su vez serios impactos sobre la Tierra y sobre los sistemas socioeconómicos, para remarcar la importancia de esta norma foral en el Territorio Histórico de Álava.
EN ÁLAVA URGE
Como cita la propia propuesta de norma foral registrada por el PP, en el ámbito competencial de Álava, se hace urgente asumir compromisos que supongan invertir en tecnologías respetuosas con el medio ambiente; apoyar a la industria para que innove; desplegar sistemas de transporte público y privado más limpios y baratos; descarbonizar el sector de la energía; garantizar que los edificios sean más eficientes desde el punto de vista energético; y adoptar las medidas requeridas adecuadas en cada caso para ello.
Todas las medidas y acciones que impliquen la aplicación de esta norma foral incorporarán, asimismo, los principios de protección del medio ambiente, preferentemente en la fuente de su origen, de “quien contamina, paga” y de “coste-eficiencia”. Sobre el primer concepto, Oyarzabal ha querido incidir en que “no se trata de que, por tener capacidad de pagar, se pueda seguir contaminando. No se puede pagar por contaminar, hay que intentar no contaminar y trabajar sobre la prevención de contaminación en origen”.
Mediante la norma foral, la Diputación y las instituciones y organismos forales de Álava adoptarán en todas sus acciones medidas que conduzcan a garantizar que se reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero. En este punto Oyarzabal ha añadido que “deberá ser compatible con ofrecer a los consumidores, tanto a hogares como a empresas, un abastecimiento de energía seguro, sostenible, competitivo y asequible”. También acciones para reducir el consumo energético en todas las actividades económicas, el consumo energético en el funcionamiento de la actividad de la Diputación Foral de Álava y todos sus organismos dependientes, así como empresas públicas vinculadas a ella e incrementar progresivamente el consumo de energía renovable.
Además, la propuesta de norma foral incluye la planificación de la adaptación al cambio climático en los sectores socioeconómicos, de los recursos naturales y ámbitos territoriales a través de planes sectoriales.
INICIATIVAS QUE INCLUYE EL MARCO NORMATIVOAsimismo, el marco normativo propuesto por los populares alaveses contempla que los principalesmunicipios de Álava adopten antes del 2024planes de mitigación y adaptación con medidas para adaptarse a los principales impactos y riesgos derivados del cambio climático; que en el 2023, el sector público alavés deba calcular su huella de carbono y establecer un plan de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero; y que el sector público de Álava incorpore en los pliegos de las licitacionesdestinados a contratos o concesiones de obra pública de nueva construcción o en modificaciones de instalaciones existentes prescripciones vinculadas a la descarbonización y la transición energética. La iniciativa del PP apuesta también por que la Diputación únicamente pueda licitar la adquisición o el alquiler de vehículos que utilicen para su tracción energías alternativas y que los eventos y actos públicos que organice incorporen en los pliegos criterios de sostenibilidad, reducción de emisiones y consumo de energía renovable asociadas a los mismos.
FISCALIDAD VERDE
Respecto a la política fiscal, Oyarzabal ha explicado que se incorporarán progresivamente elementos al sistema tributario para facilitar la consecución de una economía neutra en carbono y resiliente al cambio climático. Así, la fiscalidad ambiental incluirá “cargas fiscales para las actividades que incrementen las emisiones de gases de efecto invernadero” o aumenten la vulnerabilidad de los recursos naturales y/o de los ecosistemas, e “incentivos fiscales para las inversiones que contribuyan a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la neutralidad en carbono y la adaptación al cambio climático”, ha detallado.
En este sentido, la Diputación de Álava, al final de cada ejercicio económico, elaborará un informe en el que refleje el porcentaje de presupuesto que ha contribuido con impacto positivo en la adaptación al cambio climático y la cuantía de las medidas fiscales aplicadas; y en su caso, el uso al que se han destinado los ingresos recaudados por este concepto con referencia del criterio de priorización de gasto aplicado.
ECONOMÍA VERDE
La norma foral apuesta por que la Diputación Foral de Álava impulse el empleo en los sectores productivos de economía verde y circular, facilitando la reconversión de los sectores más directamente afectados por las medidas que exige una producción con neutralidad en carbono y de adaptación al cambio climático.
Para el presidente del PP de Álava no hay avance si no se realiza una observación sistemática del clima y, es por ello, que la norma foral recoge también que la institución foral facilite la recopilación de las variables climáticas y de transición energética esenciales mediante indicadores claros, objetivos y fácilmente comprensibles.
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